Home Nacionales Por un cultivo de la interioridad en tiempos de crisis: Javier Sicilia

Por un cultivo de la interioridad en tiempos de crisis: Javier Sicilia

191
0
Por un cultivo de la interioridad en tiempos de crisis: Javier Sicilia

En su charla El Cultivo del Espacio de Interioridad en Tiempos de Crisis, Javier Sicilia hizo una breve revisión histórica de lo que significa la interioridad desde una perspectiva filosófica y religiosa.

El fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad reflexiona sobre cómo las sociedades actuales han despojado al individuo de la interioridad, particularmente en un contexto de pandemia, encierro y crisis económica mundial.

Dijo que desde el silencio y “la apertura de una espacialidad de la interioridad” es posible encontrar el peso propio y habitar el mundo. “Tenemos que empobrecernos para servir al prójimo en un mundo ordenado, limitado y tierno”, donde el sentido se halla precisamente donde parece no estarlo.

Para Sicilia somos incapaces de soportar el encierro. No lo vemos como una realidad propicia para enfrentar nuestros monstruos y vencerlos. “El encierro es desde la óptica de muchas personas una condena y horror”. El autor de la novela El Bautista recomendó buscar la interioridad, “construir ese puente hacia zonas donde podamos estar con nosotros mismos en lo trascendente y con los otros”.

Casi al final de su intervención habló de cómo la emergencia de la tecnología nos ha sacado aún más de nuestra posible interioridad, secuestrándola:

El Internet usurpó absolutamente nuestra interioridad. Vivimos enchufados a los espacios virtuales que dan la apariencia de una ubicuidad en el mundo, como si trascendiéramos. No tenemos una intimidad propia… el Internet es ya de alguna manera una espacialidad que está fuera de nosotros.

Y agregó:

Por el contrario, la interioridad tiene que ver con la construcción de un puente que te lleve a esa experiencia del sentido último de las cosas y que es inefable. Nada que ver con las distracciones, con el tener y el poseer, con el trascender y la imposición de nuestra presencia en el mundo, y sí mucho con la reducción cada vez más fuerte de ese Yo, que está tomado por los espacios extraños de la tecnología.